Viajes

La puerta se cerró tras él. La miraba con ojos encendidos de lujuria, sintió calor, de repente la sábana que la cubría le pesaba toneladas y la apartó de un manotazo. Él interpretó ese gesto como una invitación a proseguir, e invadió su espacio en el colchón, que ahora era suyo también. Su boca recibió... Seguir leyendo →

Cuando te acuerdes de mí

Cuando te acuerdes de mí, puede que yo no me haya despertado aún, y que mi risa se haya quedado resguardada tras la niebla que cubre esta ciudad donde crecimos… Cuando te acuerdes de mí, las preguntas volverán a tu cabeza, me las harás (después de todo el espacio y el tiempo que entretejen los... Seguir leyendo →

Microhistoria de indecisión

Siempre escuchó decir a los viejos que la juventud es una enfermedad que se cura con los años, menudo negocio inútil, pensaba, te curas de una cosa y empiezas a estar harto de todas las demás, el velo de candidez que cubría todo deja entrever tan solo devastación y soledad escondidas en chiringuitos en los... Seguir leyendo →

Melodía (IV)

(...) Cuando Juan entró en casa, Enrique, su compañero de piso, dormitaba en el sofá con los pies encima de la mesa. Los restos de la cena reposaban sobre la mesa, y el volumen de la televisión impedía escuchar el sonido de la lluvia que caía fuera, golpeando la ventana. - Tío, podrías molestarte en... Seguir leyendo →

Melodía (III)

(...) Desde el tablero de la mesa en la que había conseguido sentarse la contemplaba la cerveza que había pedido, y mientras esperaba a que le trajeran la ración de patatas bravas con que había decidido acompañar la bebida, levantó la cabeza y contempló el ambiente a su alrededor. Era el único bar del pueblo,... Seguir leyendo →

Melodía (II)

(...) Después de casi una hora de música y melodías de ensueño, el maravilloso concierto tocó a su fin. Tras los aplausos y los agradecimientos de los intérpretes y el discurso de despedida del alcalde, el aura de perfección y refinamiento que los sonidos habían conseguido instaurar en aquel público tan mundano, pareció esfumarse como... Seguir leyendo →

WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: